Diez aspectos a tener en cuenta antes de adquirir un Agapornis.

5 febrero, 2015

Como dijo Arthur Schopenhauer “La compasión hacia los animales está tan estrechamente ligada a la bondad del carácter que se puede afirmar con seguridad que quien es cruel con los animales no puede ser una buena persona”.

La mejor manera de no ser cruel con los animales es conocerlos bien antes de adquirir uno de ellos. Sea cual sea la mascota que hayamos elegido para hacernos compañía debemos informarnos bien con anterioridad de sus cuidados y necesidades para no cometer errores de los que después podamos arrepentirnos.

Como todos los que amamos a los animales, cada vez son más las personas que después de darle vueltas a la cabeza decidimos aumentar nuestra “familia” con una nueva adquisición. Si tu opción elegida ha sido un Agapornis antes deberías considerar estas diez recomendaciones.

 

1.- Realmente me gusta.

Por todos son conocidos los casos en los que se usan animales como regalos, especialmente en fechas navideñas, sin tener claro que realmente es algo que gusta a la persona que será receptora. Sobre todo debemos evitar este tipo de actos si se trata de regalos a niños, básicamente porque después los cuidados irán a cargo de padres a los que puede no gustarles lo que hacen y derivar en los indeseados abandonos. Antes de adquirir un Agapornis debes estar seguro de que es algo que te gusta, hablando con personas que conozcan el tema e informándote bien de todo lo que necesitan.

 

2.- Dispongo de un lugar para ellos.

interior Un Agapornis no debe estar olvidado en un rincón de un salón. Tampoco en un lugar cerrado donde no entre luz directa del sol. Asegúrate de disponer de una terraza, patio o azotea donde el animal tenga sus horas de sol al aire libre, pero que a su vez no sea un peligro en cuanto a las lluvias o los fuertes vientos.

 

En caso de tenerlos en interior será necesario que nos preocupemos de que reciban suficiente luz y entrada de aire.

 

3.- Dónde adquirir un Agapornis.

adquirir_agapornis Son innumerables las razones por las que hay que adquirir un Agapornis siempre a un criador de confianza.

En un comercio nunca van a darnos datos imprescindibles sobre nuestra posible adquisición, como el sexo, la edad, la mutación exacta que lleva el ejemplar, así como las mutaciones que porta en su genotipo. Elige siempre un criador y no olvides exigirle todos esos datos.

No aceptes nunca a un ejemplar con los vuelos cortados. Es un animal mutilado y que con toda seguridad ha sido estresado por un “criador” irresponsable. Si no quieres que vuele no adquieras un ave.

 

4.- Nuestro Agapornis necesitará cuidados, tiempo y dedicación.

Como todo ser vivo, un Agapornis va a necesitar muchos cuidados, aunque se convierten en imprescindibles dos de ellos: su alimentación y su higiene.

La alimentación de un Agapornis es un aspecto tan importante que la calidad de vida de nuestro animal puede depender mucho de ella. Nuestros pequeños psitácidos sobreviven con un comedero con mixtura y un bebedero con agua, pero eso no significa que estén bien alimentados. Necesitan mixtura de calidad, frutas, verduras, pieza de calcio,… y además podemos enriquecer su dieta aun más con pienso extrusionado o minerales. Muy importante es no dejar el mismo agua varios días puesta porque ellos van a usar el agua para reblandecer y refrescar algunos alimentos y pueden provocar que el agua se ensucie antes de lo esperado.

La higiene también deberá ser algo constante por lo que debemos cuidar que su jaula o voladera no esté sucia, especialmente si los excrementos se mantienen húmedos. Una bañera de agua es algo que les gusta usar incluso en invierno.

No debe faltarnos una crema cicatrizante para sus posibles heridas, vitaminas solubles para los debilitamientos por pequeñas enfermedades y un tarro de insecticida tanto para los animales en sí como para sus instalaciones.

Resulta un poco materialista hablar de dinero mientras nos referimos a nuestras mascotas, pero sí… nos costarán dinero y más dinero.

 

5.- Evitar un Agapornis solo.

pareja_agapornisLos Agapornis son animales eminentemente reproductores. Incansables. Todos los criadores nos encontramos con el problema de que nuestras parejas aun no han terminado una nidada cuando comienzan otra. Ellos son felices así, viviendo en pareja y pendientes el uno del otro. Seguramente esa es la droga que nos engancha a ellos, aunque por nuestra parte debemos proporcionarles sus meses de descanso, especialmente en verano.

Normalmente si adquirimos un solo ejemplar al principio “no ocurre nada” pero veremos como poco a poco su carácter va cambiando debido a entrar en la madurez y no tener pareja.

Si los cuidados y atenciones de su dueño son constantes el problema disminuye, pero siempre el trabajo o los estudios nos llevarán a darles cada vez una pizca menos de nuestro tiempo.Podemos evitar este problema si en su día formamos una pareja que se dará mutuamente la actividad e interacciones necesarias.

 

6.- El sexo de nuestros Agapornis.

sexo_agapornisSon muchos los aficionados que cuando adquieren Agapornis comentan que su intención no es que críen, pero como se ha dicho anteriormente esa es una tarea francamente difícil por el fuerte instinto reproductor de estos animales.

Incluso aunque formemos parejas de dos hembras o dos machos su comportamiento “reproductor” será evidente, con puestas de huevos constantes si son dos hembras o cambios de carácter e incluso aparición de estrés si son dos machos.

Yo siempre aconsejo parejas compuestas por un macho y una hembra. Si el criador que has elegido te cede una pareja asegurando su sexo por tacto de pelvis, péndulo o circunstancias parecidas lo mejor es que busques a otro criador.

Lo único en lo que se puede confiar es en el “Sexaje por ADN”, algo muy sencillo, rápido y económico.

Exige a tu criador que la pareja que adquieres esté sexada por ADN.

 

7.- Misma especie y mutaciones compatibles.

Muchas veces por desconocimiento o por la idea ya comentada de que “mi intención es que no críen” hacemos una pareja formada por dos ejemplares de distintas especies. Este es un tema muy poco deseable porque va a ir destruyendo las características típicas de cada especie en particular y además pueden dar como resultado a crías incluso estériles.

 

Una vez que nos aseguremos de que nuestra futura pareja estará compuesta por macho y hembra de la misma especie sólo debemos tener cuidado con un par de cruces que debemos evitar. Por una parte no es conveniente hacer parejas en las que los dos miembros lleven dos factores de oscuridad porque pueden ir dando como resultado una mala calidad de la pluma. En las especies aro-oculares, como personatas o fischeris, este tema es algo más importante, siendo menor la incidencia que se da en la especie roseicollis, aunque siempre mejor evitarlo. Por otro lado también hay que evitar que la pareja esté compuesta por dos “Inos”, es decir, dos ejemplares de ojos rojos. Este sí que es un problema que tarde o temprano da la cara produciendo muertes en las crías antes de eclosionar sus huevos, muertes en crías de pocos días e incluso debilidad en el vuelo a muchos de los que consiguen sobrevivir.

 

8.- Preparar su habitáculo.

Antes de que lleguen a casa debemos tener su jaula o voladera preparada para que se relajen del cambio de entorno lo antes posible.

Hay que evitarles los comederos de tipo de “jaulas de canarios” en los que hay que introducir la cabeza por un orificio para comer, mejor usar comederos de interior abiertos para un fácil acceso a su comida.

En nuestro afán de querer darles lo mejor no debemos llenar su jaula de juguetes que dificulten sus vuelos y desechar perchas o reposaderos de plástico sustituyéndolos por ramas de árboles frutales.

 

9.- No esperar que críen al momento de llegar.

Las prisas son un gran enemigo para los aficionados que comienzan en el mundo de la cría de los Agapornis.

Una de las herramientas que usamos los criadores para cortar el celo es precisamente cambiarlos de lugar, de entorno, de jaula, etc. Así que si tu pareja acaba de llegar a una casa nueva no esperes que estén criando en poco tiempo. Intenta que se sientan cómodos y tranquilos y todo llegará.

 

10.- Informarse de sus necesidades.

Ya has dado un paso leyendo este artículo, pero aun nos queda a todos mucho por aprender. Sigue informándote sobre sus cuidados, sus necesidades; y recuerda una bonita frase de Anatole France: “Hasta que no hayas amado a un animal una parte de tu alma permanecerá dormida”.

Si te parecen correctos todos estos puntos, pues… adelante. En caso contrario ya existen muchos Agapornis mal cuidados, no hagas del tuyo uno más.

Juan A. García.

“Agapornis La Isla”.

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