CRÍA A MANO DE AVES

11 mayo, 20170 Comments

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El interés de tener aves como mascota va de la mano de la proliferación y el desarrollo de la cría a mano de nuevos ejemplares. Por norma general, cuando se crían pichones a mano estamos haciéndolos más dóciles y, lo más importante, los estamos acostumbrando al contacto humano.

Hoy día, la cría de aves es una práctica muy común que gana cada vez más adeptos y aficionados. En nuestro país, las especies más comunes para la cría a mano -y por ende las mascotas más comunes- son pequeñas psitácidas como los agapornis o inseparables, las ninfas y periquitos australianos. En cuanto a ejemplares propios de la fauna europea, en la península ibérica, y en general en el sur de Europa, encontramos una gran afición por la cría de canarios y jilgueros (aves de canto).

¿Por qué criar a mano?

 

Además de utilizar la cría a mano como una forma de domesticar a las aves y hacerlas así “mejores mascotas”, otros motivos por lo que un criador haría uso de la cría de pichones a mano pueden ser los siguientes:

  • Los padres rompen los huevos o atacan a los pichones: no todos los padres criarán correctamente a los pichones, llegando incluso a destruir los huevos tras la puesta o atacando a los recién nacidos. Este tipo de casos requiere la intervención humana para poder sacar adelante a las crías.
  • Los padres no alimentan correctamente a las crías: una vez que nacen los polluelos, tenemos que hacer seguimiento de su peso y del estado del buche. Si vemos que el buche de los polluelos está vacío y no ganan peso con el paso de los días, debemos sacarlos del nido para criarlos a papilla.
  • Incrementar el número de pichones por temporada: hay especies que solo realizan una puesta cada temporada, por lo que no podremos sacar muchas crías. Si queremos “incentivar” que la pareja vuelva a criar, tendremos que quitarle los huevos a los padres recién puestos. En la mayoría de los casos esto provocará que vuelvan a criar como si no hubieran realizado una primera puesta.
  • Queremos vivir la experiencia de criar y sacar adelante los pichones nosotros mismos: no podemos negar que el milagro de la vida es algo que fascina y atrae, muchos aficionados, arrastrados por ese sentimiento, adquieren su primera pareja de aves para poder participar así en dicha experiencia.

¿Qué necesitamos para la cría a mano?

 

  • Una incubadora

ninfas-papillerasLa mayoría de recién nacidos necesitarán una fuente de calor hasta que ellos mismos sean capaces de regular su temperatura corporal. Cuando hablamos de incubadora no nos referimos a una caja de cartón y una luz, ya que a pesar de que la bombilla proporciona calor, la luz que emite no es adecuada para los pichones. En la naturaleza, los pichones estarán en total o semioscuridad, por lo que estar 24 horas expuestos a una fuente de luz directa no  es nada recomendable.

Cuando hablamos de incubadora, nos referimos a una incubadora profesional que sea capaz de mantener una temperatura constante y que genere un ambiente cálido, oscuro y húmedo.

La temperatura a la que tendría que estar la incubadora es de unos 36,6°C, aunque tendremos que estar pendientes al comportamiento de las crías ya que ellas mismas nos indicarán qué temperatura necesitan.

Si observamos que los polluelos se aglomeran para darse calor o tiritan, será indicativo de que debemos subir un poco la temperatura y si por el contrario se separan unos de los otros y están muy activos debemos reducir la temperatura de nuestra incubadora.

Como ya hemos dicho, la humedad es también un factor importante. Una humedad inadecuada podría causar la deshidratación de los polluelos, lo recomendable es mantener la humedad entre el 40-50%.

  • Papilla

cria-de-avesExiste una gran variedad de fórmulas en el mercado. La gran mayoría se adaptarán perfectamente a las necesidades de nuestros pichones. De todas formas, siempre podemos preguntar a un criador con más experiencia que nos recomiende alguna marca en concreto que a él o ella le funcione.

La papilla comercial es una fórmula a la que solo tendremos que añadirle agua. Calentaremos agua y añadiremos poco a poco la papilla en polvo. La consistencia de la papilla dependerá de la edad de los polluelos, cuanto más jóvenes más líquida debe quedar nuestra papilla, la cual iremos espesando con el paso del tiempo.

La temperatura adecuada de la papilla será de 40°C.

  • Utensilios para la dar la papilla

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Hay muchísimos utensilios que pueden utilizarse para dar la papilla a los polluelos, aunque aquí os recomendaremos dos. En primer lugar, cuando los polluelos son recién nacidos podemos utilizar una cucharilla de postre con los laterales ligeramente curvados hacia arriba. Por su semejanza al pico de la madre, la cuchara facilitará que los polluelos coman más fácilmente. A medida que vayan creciendo desecharemos la cuchara y usaremos una jeringa con una sonda de acero inoxidable. Tienen una punta redondeada que evitará causar daños a nuestras aves, además se desinfectan muy fácilmente.

 

Conclusión

La cría a mano es una práctica que conlleva mucho tiempo y dedicación, pero que atrae a innumerables aficionados.

Si queremos criar aves, es muy importante que nos paremos a pensar los motivos que nos mueven a hacerlo y que contemos con todo el material e información necesaria para sacar adelante pichones sanos y dóciles.

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